martes, 16 de agosto de 2016

Ubicación del mural de los pueblos latinoamericanos

Diócesis de San Pedro de Riobamba


COMUNICADO DE PRENSA

DIÓCESIS DE RIOBAMBA

ASUNTO: UBICACIÓN DEL MURAL DE LOS PUEBLOS LATINOAMERICANOS

Riobamba, 15 de agosto, 2016


Después de las conversaciones mantenidas con Adolfo Pérez Esquive! y habiendo escuchado el parecer de diversos grupos eclesiales y sociales de Riobamba, la Curia Diocesana toma la decisión de que el Mural de los Pueblos latinoamericanos permanezca en la Catedral.

En Santa Cruz seguimos cuidando la presencia espiritual de Monseñor Leonidas Proaño, regenerando su casa y ubicando en ella la réplica de su humilde habitación con sus objetos personales, su biblioteca y el fondo bibliográfico sobre su figura y su obra.

Ojalá que el espíritu del Mural ilumine tantos murales vivos de necesidad y de pobreza que nos rodean y nos comprometa a todos en la búsqueda de una mayor justicia y equidad, en defensa de la dignidad humana y de la libertad de los pueblos.

En el anuncio de Jesucristo vivo, seguiremos trabajando pastoralmente con el mayor empeño a favor de una Iglesia fraterna y solidaria, atenta muy especialmente a la evangelización de los jóvenes y de los pobres, indígenas y mestizos.

Agradecemos a todas las personas, autoridades y responsables de Patrimonio su contribución a este proceso de diálogo y de discernimiento.

Pedimos a Jesucristo y a María, Madre de la Iglesia, que siembren la paz en el corazón de
todos.
Aptdo. 06 01 36
Espejo 24 - 18 y Orozco
Telf.: 03 2960 048 - 03 2960 049
RIOBAMBA -ECUADOR
Fax 032 969 834

lunes, 1 de agosto de 2016

El extrañamiento de las religiones


Jesús Martínez Gordo



La ola de atentados perpetrados por fundamentalistas islámicos estas últimas semanas en Europa ha sumido a muchas personas en un desconcierto total. Y, muy probablemente, también han sido muchas las que habrán tenido que hacer un enorme esfuerzo para evitar que el inmenso dolor provocado por semejante barbarie no degenerara en ira descontrolada.


Apenas pasados unos días, sigue habiendo detalles que continúan llamando la atención: la crueldad y frialdad con que se ha procedido; el perfil de sus verdugos (ciudadanos con nacionalidad europea) y el hecho de que entre 30 y 40 jóvenes del barrio Ariane (a unos cinco kilómetros del Paseo de los Ingleses, en Niza), se hayan incorporado a las filas yihadistas durante los últimos seis años. Y existen, también, diagnósticos y valoraciones que, sin acabar de sacarnos del estupor, merecen ser reseñados porque pueden ayudar no solo a comprender lo que está pasando, sino también porque nos ofrecen pistas para saber qué es lo que tendríamos que hacer para que esto no vuelva a suceder o, por lo menos, para que resulte más difícil. Expongo, concretamente, tres.

En primer lugar, el parecer de quienes, cargados de razones, han vuelto a recordar que estos atentados no vienen provocados por el choque de culturas o por una confrontación de religiones, sino, más bien, por los intereses de las potencias europeas en el Medio Oriente. O, de una manera más descarnada, pero, para nada, exagerada: por el fundamentalismo económico en el que se sostiene el nivel de vida del que disfrutamos los países que formamos parte del llamado primer mundo. Existe, ciertamente, una guerra, pero no es de religiones, sino “por los recursos de la naturaleza” y “por el dominio de los pueblos”. Lo ha vuelto a recordar el papa Francisco camino, en esta ocasión, de Polonia, a las Jornadas Mundiales de la Juventud. 


Hay, en segundo lugar, otra consideración que, poniendo la mirada en la intolerabilidad del yihadismo, ha pedido a Manuel Valls, en la Asamblea Nacional, que se ilegalice el salafismo, sin matiz alguno. El primer ministro ha respondido que es mucho más sensato descalificar moralmente Daesh o Al Qaeda. Y ha urgido a los musulmanes de Francia a que lo desautoricen en sus mezquitas, en sus barrios y en el seno de sus familias. La suya, ha recordado, es una palabra insustituible en esta tarea.

domingo, 24 de julio de 2016

Una difícil comunión...

Nota: por la extensión del trabajo, lo publicaremos en 3 secciones.



Así aparecía la primera entrega, indicando unas sucesivas (dos) en la semanas siguientes. Pero he cometido un lapsus y, lo que ya estaba preparado para que automáticamente saliera en las fechas convenidas, no ha resultado así. Desde aquí podéis alcanzar las tres entregas:

Primera entrega.
Segunda entrega
Terncera entrega

Perdonad las molestias...
(Mikel)

lunes, 18 de julio de 2016

Riobamba: la pintura de Pérez Esquivel


Introducción

Dice José Agustín Cabré en Religión Digital, sin encomendarse ni a Dios ni al Diablo, que  
“El sucesor en la sede de Riobamba, el español Julio Parrilla, perteneciente al Movimiento Adsis, llegó a esa diócesis hablando un lenguaje esperanzador.
Dijo: "En nuestro continente americano, a las viejas pobrezas se unen pobrezas nuevas, nuevos desafíos, especialmente en lo que afecta a la equidad, al desarrollo integral, a la ecología, a la defensa de las culturas ancestrales... Afrontar todo eso se hace más posible con una Iglesia más descalza y disponible. Dios quiera que el espíritu de Francisco vaya calando en toda la Iglesia".
Acto seguido quitó la pintura que retrataba a la iglesia indoamericana, y Pérez Esquivel le ha enviado una carta preguntándole dónde dejó su obra de arte, para conocer siquiera la bodega donde ha quedado oculta”.
No vendría mal un poquito más de decencia periodística y al menos dar a conocer la carta privada de respuesta a una carta pública de Pérez Esquivel.
Que está bien respetar los grandes nombres, como el de Esquivel, peo sin menospreciar a los quizás ni siquiera conocidos. Yo personalmente conozco a Esquivel pero no a Parrilla. Pero no aguanto, sin hablar, la confrontación de los dos textos: el que pueden ver en Religión Digital y el que, por no aparecer ahí, yo adjunto.
Txelis


Carta del Obispo Parrilla al Premio Nobel de la Paz Pérez Esquivel:

Sr. D. Adolfo Pérez Esquivel:
Querido hermano:
Contesto tu carta pública, la primera que llega a mis manos, en la que me preguntas sobre el destino del mural donado por ti a la Iglesia de Riobamba. Comprendo tu extrañeza y te pido disculpas pues ciertamente te debo una explicación que esperaba hacerte llegar una vez terminadas las obras de acondicionamiento. Lo hago ahora con los mejores sentimientos de admiración y gratitud.
El cambio realizado obedece a dos razones. Una, más circunstancial; la otra, más de fondo, siempre contando con el parecer de los responsables de la Catedral y del Consejo Episcopal.
En primer lugar, hemos realizado en la Catedral obras de readecuación, dando cabida a algunos espacios litúrgicos nuevos, necesarios para la atención pastoral del Pueblo de Dios. Ello nos llevó a considerar la posibilidad del cambio del mural. Como bien conoces, en la Catedral permanecen los murales de Oswaldo Viteri, en el presbiterio, y de Pablo Sanaguano, en la capilla de Santa Bárbara.
En segundo lugar, la Diócesis se encuentra comprometida en la recuperación del centro de formación y pastoral de Santa Cruz. Dicho centro, en una situación de cuasi abandono, fue, como tú muy bien dices, desde la época de Monseñor Proaño, la Casa Madre o el corazón de la Iglesia de Riobamba. De ello, de su valor y significado, soy plenamente consciente y me siento orgulloso de heredar tal experiencia. En Santa Cruz seguimos celebrando asambleas, reuniones y cualquier iniciativa de formación, tanto de la pastoral indígena, cuanto mestiza. Desde hace casi un año hemos emprendido obras muy importantes de puesta al día que garantizan que Santa Cruz siga siendo nuestro espacio privilegiado de encuentro y de formación.

martes, 12 de julio de 2016

La situación en Venezuela



En el nº 95 del CORREO INTERNACIONAL DE LA FRATERNIDAD SECULAR CARLOS DE FOUCAULD, aparece el siguiente artículo que me parece de sumo interés, por la fuente.



Elena González

Tenemos una sensibilidad a flor de piel para sufrir la desinformación de nuestras comunes amistades de fuera. Eso me motiva para compartir algo de mi correspondencia reciente con amigos que han vivido en Venezuela o han pasado varios meses acá recientemente y, contrastando lo que conocen directamente con lo que leen, me preguntan.



CÓMO ANDAMOS POR VENEZUELA...

Ojala pudiera escribir buenas NOTICIAS POLÍTICAS… Si uno se empeña en hacer un ejercicio evangélico para buscar signos de BUENA NOTICIA en clave de la debilidad del "niño envuelto en pañales" que dice el relato de Lucas (y con imaginación femenina y práctica lo acompaña con pichi, caca y falta de agua)…, pues SÍ, los encuentra en los menos tomados en cuenta y más marginados, como alguna maestra de secundaria en Bojo que trabaja 30 horas semanales cubriendo 6 asignaturas y sin haber recibido un céntimo desde marzo pasado, cuando aceptó una suplencia para que no cerraran el liceo bolivariano… o de quienes pasan cada día por ventas ilegales y públicas de productos "bachaqueados" (comprados a la fuerza a precio regulado y vendidos en la calle sin control y a la vista de policías) y no los compran aunque sean pañales o papel higiénico… o quienes hacen cola por otros en ciudades distantes para encontrar medicinas y viajan 800 km. una noche entera para entregarlos a quien lo necesita… pero a otro nivel, lo que se ve es un caos.

Lo que SÍ es verdad es que las Vacas Gordas del petróleo no generaron, ni reservas ni productividad y la política de pago de la deuda social no ha sido acompañada por un impulso a la cultura del trabajo, ya bien vapuleada por el "… 'TA BARATO, DAME DOS" de la divisa estable por más de 60 años: “Sembrar el petróleo” ha sido una consigna vacía desde mi infancia hasta hoy…

POR AHORA, nada de cuanto falta de la canasta diaria es insustituible; pero una inflación especulativa demencial hace inaccesibles productos indispensables. Las medicinas y los repuestos industriales SÍ son problema. Y los insumos agrícolas también… ¡que ya es decir!

miércoles, 6 de julio de 2016

Agur, Iñaki



Hemos gozado contigo, Iñaki. Tú con nosotros.
Te decimos que nos has dejado. Nos aseguras, Iñaki, que no.
Estás en el lado de la vida desde el que puedes ayudarnos a experimentar que vives.

Todavía no sabemos cómo vamos a poder suplir tu ausencia. ¿Se dice suplir tu ausencia o suplir tu presencia?
Y es que no podremos. Sólo tú, sí, podrás hacerlo.
En cada uno de tus círculos están surgiendo muchos recuerdos de tu presencia imprescindible.

Con tu nuevo modo de acompañamiento, esos recuerdos no serán sólo referencias de pasado, sino y sobre todo, luces para continuar un camino, ya hecho en buena parte juntos.

Pero, navarrico, nos has dado estos tres últimos días tanta inesperada preocupación y trabajo, que no nos has dejado tiempo ni para llorar.
Te has ido con un semblante muy pacífico; le has echado tú, que no eras un buen jugador de mus, le has echado tú a Lesmes un órdago por la espalda. Y mira con qué cara nos has dejado a todos.

Con todo, y eso que tenías tú también tus buenos momentos de respe y mala leche,
·        son los que muestran nuestros rostros, unos surcos de lágrimas que han humedecido algunos campitos de alma que teníamos más que resecos;
·        nos has dejado con un par de arruguitas más en torno a los ojos, pero de las que enternecen nuestras miradas;
·        nos hemos encontrado de  pronto con unos surtidores entre el otro o la otra y cada uno de nosotros, de los que enriquecen la amistad o la recrean o la hacen nacer donde no parecía existir…

Iñaki, sabes que para nosotros el Agur no es una despedida, sino un saludo.
Como tantas otras veces, dirígelo hoy en un modo nuevo, el Agur Jaunak que vamos a escuchar, como melodía de nuestras almas.

Txelis

martes, 5 de julio de 2016

Una difícil comunión (y III)

Nota: Esta es la tercera y última entrega
(Dsculpen esta tremenda equivocación. Por propia ignorancia en esta materia, no salió el contenido en su fecha programada: 05/07/16. Pero ahí va...)






Pero la acción de esta nueva élite corre el peligro de transformar se en una iglesia no más colegial, sino más verticalista. Parafraseando a Montesquieu, se podría decir que la Iglesia católica era una monarquía (el papado) soportada por una nobleza (el episcopado y la vieja élite del laicado católico). Hoy gracias a los nuevos movimientos eclesiales, la Iglesia católica intenta liberarse de la nobleza y se apoya sobre una nueva élite que rechaza la obra de actualización realizada por los obispos conciliares y por el viejo laicado del siglo XX. El final de una iglesia centrada en el obispo y el clero no ha comportado el inicio de un modelo de iglesia más participativo y sinodal, sino que ha comportado la implantación de un injerto "comunitarista" dentro de las iglesias locales que conservan un enraizamiento territorial que tiene profundas implicaciones en el plano de la teología de la misión y de las relaciones iglesia-mundo.

Entre los perdedores por este fenómeno interno de la iglesia post-conciliar se encuentra el que podemos llamar laicado "suelto" o sin siglas, que importa sobre todo por la fidelidad a una iglesia local (traducido en el porcentaje de los que participan a la eucaristía dominical): el laico es más apreciado cuando esta encuadrado en una asociación o organización eclesial, lo que muchas veces comporta para los fieles "simples", es decir los que no pertenecen a ninguna asociación católica, una marginación de la real posibilidad de tomar parte activa en la vida de la iglesia local.

La ultima realidad que pierde es la cultura católica "liberal" (en sentido amplio) que ve en la victoria de los movimientos una reedición post-moderna de la cultura ultra-montanista de raíz decimonónica, en un enclaustramiento de la cultura católica en un nuevo "gueto católico"

En el lado político-asociativo, con el paso del "movimiento católico" a los "movimientos eclesiales" nos encontramos con el final de la experiencia formativa de una élite política y social católica que había salido de la fase del control de los notables y de la supremacía clerical para abrazar sistemas de selección y de sucesión de naturaleza asamblearia o de alguna manera participativa. Con los nuevos movimientos católicos esta fase no solo ha sido superada, sino negada y arrinconada en el archivo de la época conciliar: en los nuevos movimientos cató- licos hay líderes, no asambleas;  no elecciones. En un catolicismo todavía con estructura piramidal, entran en escena homines novi que son portadores de biografías nuevas, pero que en gran parte son extraños a los decenios de luchas del laicado católico organizado para hacerse reconocer con una dignidad propia de laicos.

A aquella cultura católica que en el curso del siglo XX había desarrollado un pensamiento sobre el Estado y sobre su legitimidad, algunos de estos movimientos católicos le proponen una visión del Estado como usurpador de la verdadera soberanía, es decir la de la iglesia sobre la sociedad. Esto se transforma, en el escenario de la economía del tercer sector y de la solidaridad, en un activismo, que efectivamente ha llevado al crecimiento, en los últimos decenios, de una cultura del servicio social dentro del catolicismo contemporáneo. Este activismo tiene una correspondencia teológica que en no raros casos produce efectos también sobre la formulación de la doctrina social y económica en el interior de la Iglesia católica. Este elemento influye en la visión de la iglesia sobre las cuestiones de la justicia social, y también acompaña una visión anti-liberal o pre-liberal del rol del estado en la gestión del bienestar social y de la economía.

lunes, 4 de julio de 2016

Homosexualidad y sodomía



            Desde hace unos meses, circula por Roma un comentario sobre la manera de relacionarse con la prensa que tiene Francisco. Admite diferentes lecturas, pero, en su origen, es fruto de una agradecida sorpresa por la libertad de que hace gala y de la que podemos disfrutar muchos otros: “eres más peligroso, se dice, que el papa en una rueda de prensa”.


La verdad es que el comentario no está carente de fundamento. Se ha podido comprobar nuevamente en las declaraciones que ha realizado el pasado 26 de junio, regresando de Armenia a Roma, y respondiendo a una pregunta sobre la posición de la Iglesia en lo referente a la homosexualidad: si “una persona tiene esa condición, tiene buena voluntad y busca a Dios, ¿quiénes somos nosotros para juzgar?” Y, completando lo ya manifestado en julio de 2013, ha finalizado este punto formulando una invitación: “debemos acompañar bien” a estas personas.

Mira tú, por dónde, ha reabierto el tema, precisamente, cuando parecía que su voluntad de mirar amablemente la homosexualidad había decaído en los dos últimos sínodos de obispos de 2014 y 2015 para sacar adelante, por lo menos, sus propuestas referidas a las parejas de hecho y a los divorciados vueltos a casar civilmente. No me extraña que haya quienes consideren particularmente “peligroso” a este papa que se sale sistemáticamente del guion establecido. Y que lo hace siempre para bien, al menos, de los marginados y más débiles.

Cuando se escuchan estas declaraciones de Francisco, es inevitable traer a la memoria otras -oídas y difundidas-, por estos y otros lugares del mundo, no tan amables sobre el mismo asunto. Pero, sobre todo, los comportamientos homófobos -y hasta homicidas- que hacen dudar no solo de la capacidad para convivir amablemente con lo diferente, sino, particularmente, de la cordura y sensatez humanas.

Quizá, por ello, no esté de más recordar que en la Iglesia católica coexisten, por lo menos, dos maneras de entender y de relacionarse con la homosexualidad. Y, por extensión, con las personas bisexuales y transexuales, dejando, al margen los comportamientos y planteamientos patológicos que, como en todo colectivo humano, también pululan entre sus filas.

viernes, 1 de julio de 2016

Voces de chavales


Escribo estas líneas mientras oigo de fondo voces de adolescentes que gritan juegan y ríen. Escribo desde unas convivencias de verano en nuestro Pirineo. En este largo encuentro con chavales, intentamos ayudarles a descubrir, a través de experiencias y testimonios, un modo de entender la vida en la que la generosidad y la solidaridad con el otro nos hagan descubrir lo mejor de nosotros mismos. Con Jesús de Nazaret como telón de fondo, los chavales van haciéndose preguntas y descubriendo que el amor es lo más hermoso que podemos vivir.


Mientras oigo el griterío, miro las noticias electrónicas y veo los resultados de las elecciones. Es curioso, ningún chaval ha preguntado quién había ganado. Preocupados, eso sí, por una selección de fútbol que ha acabado perdiendo, no han manifestado ningún interés por los resultados electorales, ni la más absoluta mención.

Esa distancia, ese desencuentro entre política y adolescentes es más que significativo. Y es que ellos, que no tienen ningún pudor en decirlo, están hartos; hartos de palabras, de descalificaciones, de insultos, de corruptelas, de promesas. El discurso de los políticos suena a tan vacío que ha conseguido ser absolutamente irrelevante para muchos chavales. Si uno de ellos saca el tema de la política, siempre hay otro que termina diciendo “Todos son iguales” y a otra cosa mariposa, a otro tema más interesante, el resultado de los partidos o los ligues de los cantantes.

Me preocupa una generación que está cansada de los políticos sin haber tenido tiempo de saborear la democracia.

Tengámoslo todos en cuenta. A los educadores nos tocará alentar la convivencia democrática en los jóvenes; a los políticos les tocará, dejarse de milongas, ponerse de acuerdo y comenzar a gestionar la convivencia en un país, en las que las siglas de los partidos parece que prevalecen a la concordia, en donde se rehúye el saludo al adversario y en donde parece que para triunfar hay que ser un sinvergüenza o un maleducado.

Pónganse de acuerdo, señores políticos, entonen el mea culpa por su testimonio patético de no querer pactar hasta el punto de llevarnos a unas segundas elecciones, y recuperen la credibilidad en un país en el que, con su actuación, han conseguido la desconfianza de los mayores y la más absoluta ignorancia de sus jóvenes.


JOSAN MONTULL

martes, 28 de junio de 2016

Una difícil comunión (II)

Nota: segunda entrega.
(Dsculpen esta tremenda equivocación. Por propia ignorancia en esta materia, no salió el contenido en su fecha programada: 28/06/16. Pero ahí va...)




Entre las luces del fenómeno de las asociaciones eclesiales hay que recordar, sin lugar a dudas, lo que es común a todos ellos, es decir, una carga de energía y de creatividad típica de creyentes que no necesitan un impulso o aprobación desde arriba, y que no tienen necesidad tampoco de "popularidad" para lanzar iniciativas o formar grupos. En este sentido, ellos han puesto en circulación la idea (difícil de comprender en un cristianismo established con fuertes vínculos entre el Estado y la Iglesia, como en Europa), de que el cristianismo como fenómeno histórico vive de la energía y fuerza de los creyentes y no del apoyo del Concordato o de una "religión civil", o del rol social que una cierta cultura asigna a la iglesia y al cristianismo.

Otro aspecto positivo es que las asociaciones eclesiales - algunas veces, no siempre - pueden ofrecer "hospitalidad" a grupos o individuos que viven situaciones eclesiales difíciles, sea dentro de la Iglesia católica universal, de las iglesias locales o en las relaciones entre católicos y cristianos de otras confesiones que están pasando momentos históricos de crisis. Es un fenómeno muy evidente en los Estados Unidos, donde el fenómeno de los movimientos implica a grupos eclesiales provenientes de la Iglesia episcopal (anglicana) de América y la Iglesia de la ELCA ("Evangelical Lutheran Church in América"). Estas dos Iglesias viven un debate intenso y doloroso sobre la cuestión de la homosexualidad en la Iglesia; el hecho de que la Iglesia católica esté también formada por comunidades y movimientos diversos, permite ofrecer, a veces, cobijo a los que están en desacuerdo con las decisiones tomadas por los organismos dirigentes de sus iglesias. Esto representa un riesgo, dado que la acogida ofrecida a estos grupos e individuos puede fácilmente transformarse en una especie de "shopping" eclesial que no se adapta al mandato ecuménico.

Si es excesivo definir a los movimientos como un fenómeno "oportunista" respecto a la crisis de autoridad de la iglesia-institución en el curso del periodo post-conciliar, es igualmente excesivo y no correcto identificar en ellos "la primavera" de la iglesia post-conciliar. No es correcto no solo porque la explosión de este fenómeno está más ligado a la cronología de los pontificados post-conciliares que al post-concilio en cuanto tal, sino porque la "primavera de los movimientos" se construye por una oposición -a veces oblicua, a veces frontal- a la teología post-Vaticano II en la fase más aguda del debate sobre la recepción del concilio al inicio de los años ochenta.

lunes, 27 de junio de 2016

Bittor Garaigordobil, la vida de un obispo 100




Un documental recogerá la vida de Bittor Garaigordobil
El abadiñarra, hoy en Urkiola, fue obispo en Ecuador en 1964

El estreno será el 17 octubre, día de su 101 cumpleaños




ABADIÑO

La ocasión bien lo merecía. El pasado 17 de octubre, cientos de personas abarrotaron el santuario de Urkiola para homenajear al obispo misionero Bittor Garaigordobil, en el mismo día que cumplía 100 años. La emotiva jornada también sirvió para presentar el libro dedicado a él y editado por Misiones Diocesanas Vascas: Bittor Garaigordobil, cien años de solidaridad y libertad. Ahora, su vida también quedará recogida en un documental que se está terminando de grabar y se estrenará el próximo mes de octubre.

“Tuve la suerte de trabajar con él de misionero en Ecuador muchos años y una parte de la grabación ha tenido lugar allí, en los enclaves en los que ha estado presente Misiones Diocesanas y Bittor, a lo largo de su vida”, explicó el presbítero y exmisionero alavés, Juan Ramón Etxebarria, que acompañó al equipo de grabación hasta tierras ecuatorianas durante diez días.

Dirigido y guionizado por la bilbaina Lorea Pérez de Albeniz, el trabajo audiovisual pretende dar continuidad al libro que se publicó el pasado mes de octubre, con motivo del centenario de quien fuera primer obispo de Los Ríos. Y es que, Bittor pasó 34 años de misionero en Ecuador dejando una gran huella entre los más necesitados. La docena de entrevistas y grabaciones en Ecuador se llevaron a cabo en el mes de mayo en las provincias de Los Ríos (Babahoyo, Ricaurte, Vinces y Palenque) Cuenca y Quito. “La gente ha colaborado mucho en las entrevistas y a cada sitio que íbamos, se nos acercaba toda la comunidad para contar sus experiencias e invitarnos a comer. Me ha resultado muy hermoso escuchar los testimonios de la gente y lo profundo que sembraron aquella semilla los misioneros vascos”, apuntó emocionado Etxebarria.

Las entrevistas se están realizando a personas que aportan información y opinan sobre Bittor, Misiones Diocesanas y su proceder, la idiosincrasia ecuatoriana, etc. Se han grabado, en su mayoría, en espacios abiertos, con el objetivo de que aparte de transmitir un mensaje, mostraran los lugares relevantes en la historia de misiones diocesanas.

“El tono general será de un documental sencillo, en el que participarán personas humildes con grandes historias que contar, con imágenes que reflejen el día a día de los protagonistas y la grandeza de los espacios naturales de Euskal Herria y Ecuador”, explicaron los responsables del documental.

Juan José Omella: «Luchar contra la tentación de omisión»




Homilía del arzobispo Juan José Omella en la Festividad de San Tomás Moro, patrono de los políticos, celebrada este lunes 20 de junio de 2016


Parroquia de Sant Ramon de Penyafort (Barcelona), 20 de junio de 2016



Queridos hermanos sacerdotes, hermanos todos en el Señor.

Como es sabido, Tomás Moro, gran canciller de Inglaterra, es patrón de todos los hombres y todas las mujeres que han dedicado su vida a la noble y decisiva tarea de llevar adelante la gestión de la cosa pública, buscando el Bien Común de los ciudadanos. Tomás Moro, prestó este servicio desde una vivencia heroica de la virtud de la fortaleza, una de las cuatro virtudes llamadas cardinales, porque son eje y fundamento de una vivencia cristiana a imitación de Cristo que, en nombre de su amor a los hombres, "los amó hasta el extremo".

Tomás Moro fue elevado al rango de gran canciller de Inglaterra, precisamente por la amistad entrañable que le unía al rey Enrique. ¿Por qué llegó a enemistarse con él hasta el extremo de hacerlo decapitar? También es bien sabido. Hubo un detonante concreto: contraer matrimonio con Ana Bolena, cuando ya estaba casado, legítimamente, con Catalina de Aragón.

Moro fue fiel a su rey y a su condición creyente. Y aquí no hubo ni medias tintas ni arreglos de conveniencia. Vale la pena leer las cartas dirigidas a su esposa y a su hija Margarita y comprender el porqué de la decisión —muy pensada y muy responsable— de Tomás Moro, incluso arriesgándose a perder su cargo —brillante y muy bien remunerado— y lo que es más decisivo, su propia vida.

El monarca insistió en obtener la nulidad de su matrimonio con el fin de contraer un nuevo matrimonio que le ofreciera la posibilidad de tener un hijo de sexo masculino, que Catalina de Aragón no podía ya darle. La nulidad habría borrado la infidelidad y le habría permitido un matrimonio válido a los ojos de la Iglesia católica.

Roma no consintió la nulidad, porque el matrimonio era válido. Las sucesivas negativas de Tomás Moro a aceptar algunos de los deseos del rey acabaron provocando el rencor de Enrique VIII. Tras la ruptura con Roma y después de que Moro se negara a pronunciar el juramento que reconocía a Enrique como cabeza suprema de la Iglesia de Inglaterra, el rey lo encarceló en la torre de Londres.

jueves, 23 de junio de 2016

Al señor Fdz. Díaz


Señor Ministro del Interior.

Me aseguran que es Ud. Miembro del Opus Dei. Qué bien, porque de esta manera, como Ud. se confesará antes cristiano que miembro del Opus, me va a entender.

Quería hablarle de un caso digno de investigación.

Se trata de un señor que aprovechando la crisis, se fue a un lupanar moderno, protegido, y por poquísimo dinero abusó, maltrató, oprimió, desnudó de dignidad a varias mujeres que buscaban por cualquier medio un garbancito para la boca de sus infantes.

Y hete aquí que a ese señor se le grabó, se publicó su comportamiento…, de modo que, desafortunadamente para él, lo que casi podía él mismo leer como un gesto de misericordia, comenzó a interpretarse por el pueblo llano, que es el juicio que importa, como gravísima corrupción de poder, y escándalo supino, cuando de creyentes se trataba.

Y buscó el señor, con todos los medios a su alcance, que el eslaboncito último de la cadena, el fotógrafo infiel, fuera buscado, cogido, multado y…

Le dije que, como cristiano, Ud. me iba a entender. Sí. Recuerde la Bilbia, 2 Samuel, 12, 7. Déjeme —un poco pretencioso por mi parte es— hacer de Natán y decirle lo que él dijo al rey David, cuando éste quiso buscar y castigar al verdadero culpable:
Señor Ministro: “TÚ ERES ESE HOMBRE”.


Txelis




miércoles, 22 de junio de 2016

«Belle y Sebastian», el alma de la Naturaleza

En el corazón de la Segunda Guerra Mundial, Sebastián es un niño entrañable, ingenioso y solitario que vive en un pequeño pueblo de los Alpes, donde la nieve es pura y donde los picos coquetean con las nubes. Un día se encuentra con un perro salvaje, al que llama Belle, y surge entre ellos una gran amistad. La pacífica vida de la aldea se ve interrumpida por la llegada de los nazis. Es entonces cuando se desencadenan los acontecimientos. Esta es la odisea de un niño en busca de su madre, un hombre viejo en busca de su pasado, un miembro de la Resistencia en busca del amor, una mujer joven en busca de aventuras y un teniente alemán en busca de perdón.



Guion: Fabien Suarez, Juliette Sales, Nicolas Vanier
Producción: Climent Miserez, Frédéric Brillion, Pilles Legrand
Fotografía: Eric Guichard
Montaje: Stéphanie Pedelacq, Raphaele Urtin
Música: Armand Amar
Intérpretes: Félix Bossuet (Sébastien), Tchéky Karyo (César), Margaux Chatelier (Angélina), Dimitri Storoge (Dr. Guillaume), Andreas Pietschmann (Ttte. Peter), Urbain Cancelier





Tras un paso fugaz por la cartelera, “Belle y Sebastián” editada recientemente en DVD constituye una más que recomendable película para ver en familia.

En las montañas de los Alpes y en plena segunda guerra mundial, vive un niño de 7 años –Sebastián- que crece libre junto a un anciano que le ayuda a descubrir la sacralidad de la naturaleza y el misterio que esconde cada vida.  Sebastián no tiene amigos, vive correteando por los prados y las montañas deseando reencontrase con su madre, de la que recibe un regalo cada Navidad. La paz del pueblo sólo se turba por dos acontecimientos: la aparición de una bestia que ataca a las ovejas y la llegada de un grupo de soldados alemanes que buscan judíos en el pueblo para evitar su huida. El encuentro de Sebastián y la bestia (que es en realidad una perra noble y fiel) hará nacer una historia de amistad en la que vivirán grandes aventuras.

Estamos ante un film de una belleza deslumbrante. Nicolás Vanier –aventurero y explorador- retrata la montaña de una manera espectacular. Vanier es capaz de fotografiar el alma de la Naturaleza, el pálpito sagrado del Misterio en cada encuadre. Hay una belleza luminosa en sus imágenes; el ser humano aparece sumergido en el paisaje formando parte del mismo, participando de su encanto.

Por otra parte no estamos ante una clásica película de niño con perro (por más que el pequeño Felix Bossuet encandila con su mirada y el perro protagonista transmite una bondad maravillosa); la película es algo más. Se trata de un film muy bien rodado, de una historia de seres humanos que experimentan la soledad y buscan. Hay un niño que busca a su madre, un anciano que busca su pasado, un miembro de la resistencia que busca amor, una joven que busca una aventura que le haga huir de la rutina, un soldad alemán que busca dignidad.

Y esta historia de búsquedas, está contada con un gran sentido de la aventura. Vanier rueda con soltura, el guión es ágil, la historia atrapa a espectador que queda fascinado por la belleza de las imágenes, la música de Armand Amar es una maravilla.

Belle y Sebastián” es cine limpio, bondadoso, entretenido, que apuesta por los valores humanos como la amistad, la paz, el respeto a la Naturaleza, la lucha por la libertad y la búsqueda de fraternidad y dignidad de las personas. Pero además “Belle y Sebastián” es cine de aventuras cien por cien, capaz de entretener, divertir y conmover.

Nicolas Vanier que rueda la vida animal como nadie y hace unos documentales excelentes, consigue una película de entretenimiento que merece la atención de educadores y cinéfilos.

Ideal para ver en familia. Una película tan sencilla como maravillosa.

Josan Montull