martes, 27 de septiembre de 2016

El 80% de los católicos apoyarían el sacerdocio de las mujeres


Una comisión creada por el Papa estudia el papel de la mujer en la Iglesia
De las 23.071 parroquias del Estado, al menos 5.000 no disponen de un sacerdote permanente
Nekane Lauzirika (DEIA)- Lunes, 26 de Septiembre de 2016



Gasteiz
- ¿Podrán las mujeres en un futuro próximo ser ordenadas diáconas o diaconisas? se pregunta la teóloga María José Arana. Ella es moderadamente optimista. Tiene motivos para ello por la respuesta que el Papa Francisco ofreció el pasado mes de agosto a las 900 religiosas de la Unión Internacional de las Superioras Generales que fueron recibidas por el pontífice en el Vaticano. ¿Por qué marginar del diaconado a la mujer, que ya ejerció esa función en la Iglesia de los primeros siglos? le cuestionaron. “Las mujeres diaconisas son una posibilidad para hoy”, respondió Bergoglio.

La promesa más inmediata es que el Papa ya ha nombrado una comisión paritaria que debe estudiar el papel de la mujer en la Iglesia romana. “Creo sinceramente que Francisco está más sensibilizado que los papas anteriores; cuando dice que va a hacer una cosa la realiza. Desde el inicio del pontificado ha ido evolucionando para bien”, apunta la teóloga.

De justicia
Partidaria de que la mujer y el varón tengan la misma igualdad en la Iglesia en tiempos en los que se está proclamando en todos los ámbitos de la vida, le entristece que la jerarquía de la Iglesia no sea consciente de lo que se está perdiendo al infravalorar un capital de altísimo rendimiento. “Tenemos que trabajar para que la igualdad civil que poco a poco se está logrando en la sociedad llegue también al seno de la Iglesia; no es una petición descabellada; es una demanda de justicia social”, recalca.

Gran cantidad de jóvenes han abandonado la Iglesia en silencio y no hace falta más que echar una ojeada en cualquier iglesia y parroquia los domingos o festivos para ver la edad de la feligresía. “Parece un geriátrico y los jóvenes que acuden son católicos recalcitrantes próximos a opciones extremistas. Y la cúpula eclesial sin enterarse o van pasando hasta que sea demasiado tarde”, dice con dolor Amaia, profesora de Filosofía desde hace más de 30 años en un instituto guipuzcoano y con vocación sacerdotal, pero sin posibilidad de ejercerla como sus compañeros varones. “Con las mujeres puede suceder lo mismo que con la juventud; muchas han dejado la Iglesia sin que las altas jerarquías les ofrezca una salida a sus aspiraciones sacerdotales o ministeriales”, dice ilusionada y también escéptica ante la comisión anunciada por el Papa Francisco. “Son muchos años esperando ocupar el puesto que nos merecemos en la Iglesia, porque nosotras también queremos, sabemos y podemos servir como Dios manda”, dice sonriente.

En la práctica, muchos domingos en una pequeña iglesia del interior de Gipuzkoa, Amaia ya ejerce como diaconisa. Porque el diácono es en general un hombre soltero o casado, habilitado por la jerarquía para presidir algunas celebraciones. Viene a ser una especie de sacerdocio de tercer grado. “Está capacitado para impartir los sacramentos del bautismo, el matrimonio, pero no le está permitido confesar ni tampoco impartir la extremaunción, y, por supuesto, no puede ejercer la principal función que tienen encomendados los eclesiásticos ordenados: la consagración en eucarística”, explica.

Para María José Arana, la feligresía está concienciada sobre la necesidad de abrir la Iglesia a las mujeres en igualdad de condiciones; “actualmente ya son las que están a pie de obra sosteniendo gran parte del servicio religioso. De distintas encuestas hechas hace ya años se desprendía que el 70%% de los católicos en Europa y en el Estado estarían dispuestos a recibir mujeres sacerdotes. “A día de hoy el porcentaje ha crecido, sería superior al 80%. A la mayoría de la gente le da igual el tema, el resto estaría a favor y luego un 10% que mete ruido en contra de la posibilidad de que las mujeres puedan ser diáconas o ser ordenadas sacerdotisas”, dice Arana, a la que le cuesta entender esa resistencia tan militante.

En la iglesia antigua
Porque la existencia de las diaconisas está más que probada; quedan huellas de algunas ordenaciones diaconales de mujeres, de sus símbolos y funciones, así como del paso que se fue dando hacia mujeres de otras instituciones como abadesas, las seroras, algunas de formas de beatas, etc. “Ahora bien, siendo el pasado de trascendental importancia, y hay que profundizar en ello, sin embargo, la Iglesia tendría que plantearse estos asuntos desde una perspectiva que, arrancando del pasado, interpreta el presente mirando hacia el futuro”, opina Arana. “Es decir, la comprensión dinámica y evolutiva del Evangelio, la Tradición y la Historia, cuya relectura y aplicación ha de hacerse en cada tiempo y contexto. Es básica en esta cuestión”.

Suelen decir que cuando se nombra una comisión es mala cosa, “que se hace para que todo siga igual, pero creo que en esta ocasión funcionará. Me parece bien que sea paritaria -compuesta por seis hombres y seis mujeres- aunque tengo que reconocer que me hubiera gustado que estuviese coordinada por una mujer; todo no ha podido ser. Los componentes provienen de entornos distintos; son profesores de universidades en activo y eso es muy importante. También son bastantes favorables a establecer el diaconado en la Iglesia; son gente sensible al tema”, apunta la teóloga.

jueves, 15 de septiembre de 2016

Francisco: “¡Qué tristeza los pastores que se vuelven príncipes alejados de la gente!”



Durante la Audiencia general, el Papa recordó el alivio que ofrece Jesús a los que están «cansados y oprimidos», a los que no tienen medios propios ni amistades importantes: «¡Ojalá todos los líderes del mundo pudieran decir esto!»
Iacopo Scaramuzzi (En V.I.)

«Es feo para la Iglesia cuando los pastores se vuelven príncipes, alejados de la gente, alejados de los más pobres».  Durante la Audiencia general en la Plaza San Pedro, Papa Francisco recordó la invitación de Jesús a los que están «cansados y oprimidos», a todos los que «no pueden contar con medios propios, ni con amistades importantes», ofreciéndoles un poco de alivio.

El Papa analizó, durante la catequesis, las tres invitaciones imperativas de Jesús («Vengan a mí todos ustedes que están cansados y oprimidos, y yo les daré alivio»), «Vengan a mí», «tomen mi yugo» y «aprendan de mí». Y exclamó: «¡Ojalá todos los líderes del mundo pudieran decir esto!».

Antes que nada, «dirigiéndose a los que están cansados y oprimidos, Jesús se presenta como el Siervo del Señor descrito en el libro del profeta Isaías», y a todos ellos, desencantados de la vida, a menudo el Evangelio suma a los «pobres y a los pequeños. Se trata —explicó Papa Francisco— de todos los que no pueden contar con medios propios, ni con amistades importantes. Ellos solo pueden confiar en Dios. Conscientes de la propia condición miserable y humilde, saben depender de la misericordia del Señor, esperando de Él la única ayuda posible. En la invitación de Jesús encuentran finalmente respuesta a su espera: volviéndose discípulos suyos reciben la promesa de encontrar alivio para toda la vida», una promesa que también se extiende, al final del Evangelio, «a todas las gentes», como demuestran también los peregrinos que, durante el Jubileo de la misericordia, están atravesando las puertas santas de las catedrales, de las iglesias de todo el mundo, pero también «en los hospitales, en las cárceles», porque encuentran, dijo el Papa, «el alivio que solo Jesús sabe dar».

Al decir después «tomen mi yugo», explicó Francisco, «en polémica con los escribas y los fariseos, Jesús pone sobre sus discípulos su yugo, en el que la Ley encuentra su cumplimiento. Quiere enseñarles que descubrirán la voluntad de Dios mediante su persona, mediante Jesús, no mediante leyes y prescripciones frías que Jesús mismo condena».

Hay que reformar el cuestionario sobre los nombramientos de los obispos



El «C9» de los cardenales discutió sobre cómo modificar el formulario utilizado para estudiar las candidaturas al episcopado




Andrea Tornielli (En V.I.)

Uno de los puntos en el orden del día que discutieron los cardenales del «C9», el consejo de purpurados que colaboran con el Papa en la reforma de la Curia romana y en el gobierno de la Iglesia universal, fue el del proceso para nombrar a los obispos. El procedimiento, que permite un espacio de discrecionalidad (el juicio en conjunto depende, de hecho, de cuántas y cuáles personas serán interrogadas), por lo que parece no será reformado. Pero lo que cambiará será el formulario utilizado.

Existe, efectivamente, un cuestionario utilizado por las nunciaturas para informarse interrogando a eclesiásticos y laicos sobre la idoneidad del candidato. El «C9» propuso su reforma, según un enfoque «más pastoral», más «bíblicamente inspirado» y más «espiritualmente planteado». Será, según estas indicaciones, menos burocrático y jurídico.

Estos cambios no deben ser interpretados como una reforma del «identikit» del candidato al episcopado. Ya hay documentos del reciente magisterio que describen abundantemente las características necesarias para los que guían una diócesis. En cambio, se refieren sobre todo a la persona interrogada, eclesiástica o laica, que deberá ser más consciente cada vez de que está ofreciendo indicaciones reservadas a la Santa Sede y que deberá responder poniéndose en la perspectiva de quienes colaboran en la elección de un pastor.

El proceso para nombrar a los obispos ha tenido muchas reformas a lo largo de la historia de la Iglesia y ha estado sometido a influencias de las autoridades civiles. Han existido y siguen existiendo problemas relacionados con grupos, pues son siempre posibles, según las épocas; diferentes, énfasis para hacer surgir en los curricula los elementos en mayor sintonía con el Pontificado en curso.

sábado, 3 de septiembre de 2016

El perdón digital



«BEN HUR 2016»




Dirección: Timar Bekmambetov.
País: USA. Año:2016.
Duración: 116 min.
Reparto: Jack Huston, Morgan Freeman, Toby Kebbell, Nazanin Boniadi, Rodrigo Santoro, Sofia Black D’Elia, Ayelet Zurer.
Guion: Keith Clarke y John Ridley;
basado en la novela de Lew Wallace

 





La hermosa historia de amistad, odio y reconciliación en la época de Jesús entre el noble judío Judah Ben Hur y su íntimo amigo romano Mesala había sido llevada seis veces al cine. Ahora el director kazajo Timur Bekmambetov acomete un nuevo remake (la séptima versión) y nos vuelve a presentar la clásica novela de Lewis Wallance amparándose en la tecnología digital para llegar al gran público.

Judah Ben-Hur es un noble judío acusado de traición por su hermano adoptivo Messala, un oficial del ejército romano. Alejado de su familia, y condenado a galeras, Judah pasa cinco años alimentando el odio y la sed de venganza. Cuando regresa de incógnito a Jerusalén para cumplir sus oscuros deseos se encontrará con el mensaje de perdón de Jesús de Nazaret.  

Este nuevo “Ben Hur” tiene aspectos que bien merecen su visionado. En primer lugar, la tecnología digital en la reconstrucción histórica y el realismo en los ambientes son magníficos. El espectador se ve sumido desde el principio en el siglo primero. La historia, hermosa, humana y atemporal está bien contada; cierto es que el guion tiene algún fallo narrativo y el relato se estanca en algún momento, pero la película se ve bien y entretiene.

El reproche fundamental que hay que hacer a este nuevo “Ben Hur” es la superficialidad en los personajes principales. Esto en una película de inspiración religiosa es ciertamente una laguna importante. Todos los sentimientos de amor y odio amasado en años de sufrimiento por un lado y de amistad y reconciliación por otro que tendrían que dar sentido a la historia no están bien resueltos; los personajes son absolutamente planos, más al servicio de la tecnología digital que de una interpretación que consiga emocionar al espectador. El trasfondo espiritual no aparece apenas. Ni Judá (Jack Huston), ni Mesala (Toby Kebbell) ni mucho menos el beduino protector de Judáh (un hueco Morgan Freeman) dotan de sentimiento a sus personajes que no consiguen conectar con el espectador en ningún momento. 

Por el contrario la figura de Jesús (Rodrigo Santoro) es la mejor tratada en la película. En la versión de 1959, el personaje de Jesús tenía poquísimas apariciones y siempre de espaldas. En este film es sin duda el mejor personaje de la narración. Aparece en repetidas ocasiones, habla, tiene gestos contundentes y sus palabras saben a un Dios plenamente humano.

Será imposible no comparar esta película con la versión de William Wyller. En ella Charlton Heston y Stephen Boyd estaban ciertamente estupendos…En la versión del 59 la música de Miklós Rosza se convirtió en un clásico extraordinario que todos identificamos, en este remake la música es irrelevante. 
Es curioso, una película con una tecnología avanzada va a tener siempre en contra el film de hace 57 años…Una y otra vez al ver este “Ben Hur” el espectador (aun los más jóvenes) recordarán la versión de Wyller…y compararán, irremediablemente compararán; en la comparación la versión antigua ganará por goleada a esta versión bienintencionada pero tal vez innecesaria. 
Vayan a verla, eso sí, intenten no comparar y véanla como si ese argumento no lo hubieran conocido nunca. Entonces podrán disfrutar mucho de una historia de tolerancia religiosa, de amor, perdón y reconciliación bajo la sombra de la Cruz. Y contar una y otra vez esta aventura épica de amistad y redención sigue siendo necesario y plenamente actual.

JOSAN MONTULL

miércoles, 31 de agosto de 2016

Papa Francisco: “La parroquia no se toca”




En Cracovia, durante el encuentro con los obispos, Bergoglio volvió a proponer la vida parroquial como la vía ordinaria y privilegiada para el anuncio del Evangelio, lejos de los trabalenguas clericales de última generación, que tratan sobre la evangelización “2.0”, encomendada a meras ocurrencias. Tomado de Vatican insider.

La parroquia «no se toca», no es «una estructura que tengamos que tirar por la ventana». Al contrario, es «la casa del pueblo de Dios», y «debe seguir siendo un lugar de creatividad, de referencia, de maternidad». Palabra de Papa Francisco, obispo de Roma. En el marco de su primer viaje polaco, construido alrededor del encuentro «extraordinario» de la JMJ de Cracovia, Bergoglio también tuvo tiempo para volver a proponer la ordinariedad de la vida parroquial como un lugar propicio para el anuncio del Evangelio. Lo hizo el pasado 28 de julio, durante el diálogo que mantuvo con los obispos polacos en la catedral de Cracovia, cuya transcripción fue publicada ayer por la Sala de Prensa vaticana. 

La pregunta de uno de los obispos fue la oportunidad para que Papa Francisco respondiera con un verdadero «elogio de la parroquia», lleno de indicaciones concretas, que podrá hacer que se esfumen las «fanta-teologías» sobre la jubilación del instituto parroquial. Y también se mantuvo fatalmente alejado de muchos de esos trabalenguas clericales de última generación, que tratan sobre la evangelización «2.0», encomendada a meras ocurrencias. Para el actual Sucesor de Pedro, el «cuerpo a cuerpo» de la vida parroquial sigue siendo el ámbito más favorable para que florezca la obra apostólica confiada a la Iglesia.

Ya en la exhortación apostólica “Evangelii gaudium ”, Papa Francisco había insistido en que «la parroquia no es una estructura caduca». Citando la exhortación apostólica de Wojtyla “Christifideles laici”, indicó que «seguirá siendo ‘la misma Iglesia que vive entre las casas de sus hijos y de sus hijas’». En Polonia llegó a una mayor profundidad: «¿Buscar la novedad y cambiar la estructura parroquial? Lo que les digo podrá parecer una herejía, pero es como la vivo yo: creo que es una cosa parecida a la estructura episcopal, es diferente, pero análoga». Así, al responderle al obispo polaco que le preguntaba sobre la oportunidad de buscar nuevas «modalidades pastorales» frente a las condiciones de la vida cotidiana, Bergoglio llegó a trazar una analogía entre la naturaleza de la estructura parroquial y el dato estructural de la sucesión apostólica.

martes, 16 de agosto de 2016

Ubicación del mural de los pueblos latinoamericanos

Diócesis de San Pedro de Riobamba


COMUNICADO DE PRENSA

DIÓCESIS DE RIOBAMBA

ASUNTO: UBICACIÓN DEL MURAL DE LOS PUEBLOS LATINOAMERICANOS

Riobamba, 15 de agosto, 2016


Después de las conversaciones mantenidas con Adolfo Pérez Esquive! y habiendo escuchado el parecer de diversos grupos eclesiales y sociales de Riobamba, la Curia Diocesana toma la decisión de que el Mural de los Pueblos latinoamericanos permanezca en la Catedral.

En Santa Cruz seguimos cuidando la presencia espiritual de Monseñor Leonidas Proaño, regenerando su casa y ubicando en ella la réplica de su humilde habitación con sus objetos personales, su biblioteca y el fondo bibliográfico sobre su figura y su obra.

Ojalá que el espíritu del Mural ilumine tantos murales vivos de necesidad y de pobreza que nos rodean y nos comprometa a todos en la búsqueda de una mayor justicia y equidad, en defensa de la dignidad humana y de la libertad de los pueblos.

En el anuncio de Jesucristo vivo, seguiremos trabajando pastoralmente con el mayor empeño a favor de una Iglesia fraterna y solidaria, atenta muy especialmente a la evangelización de los jóvenes y de los pobres, indígenas y mestizos.

Agradecemos a todas las personas, autoridades y responsables de Patrimonio su contribución a este proceso de diálogo y de discernimiento.

Pedimos a Jesucristo y a María, Madre de la Iglesia, que siembren la paz en el corazón de
todos.
Aptdo. 06 01 36
Espejo 24 - 18 y Orozco
Telf.: 03 2960 048 - 03 2960 049
RIOBAMBA -ECUADOR
Fax 032 969 834

lunes, 1 de agosto de 2016

El extrañamiento de las religiones


Jesús Martínez Gordo



La ola de atentados perpetrados por fundamentalistas islámicos estas últimas semanas en Europa ha sumido a muchas personas en un desconcierto total. Y, muy probablemente, también han sido muchas las que habrán tenido que hacer un enorme esfuerzo para evitar que el inmenso dolor provocado por semejante barbarie no degenerara en ira descontrolada.


Apenas pasados unos días, sigue habiendo detalles que continúan llamando la atención: la crueldad y frialdad con que se ha procedido; el perfil de sus verdugos (ciudadanos con nacionalidad europea) y el hecho de que entre 30 y 40 jóvenes del barrio Ariane (a unos cinco kilómetros del Paseo de los Ingleses, en Niza), se hayan incorporado a las filas yihadistas durante los últimos seis años. Y existen, también, diagnósticos y valoraciones que, sin acabar de sacarnos del estupor, merecen ser reseñados porque pueden ayudar no solo a comprender lo que está pasando, sino también porque nos ofrecen pistas para saber qué es lo que tendríamos que hacer para que esto no vuelva a suceder o, por lo menos, para que resulte más difícil. Expongo, concretamente, tres.

En primer lugar, el parecer de quienes, cargados de razones, han vuelto a recordar que estos atentados no vienen provocados por el choque de culturas o por una confrontación de religiones, sino, más bien, por los intereses de las potencias europeas en el Medio Oriente. O, de una manera más descarnada, pero, para nada, exagerada: por el fundamentalismo económico en el que se sostiene el nivel de vida del que disfrutamos los países que formamos parte del llamado primer mundo. Existe, ciertamente, una guerra, pero no es de religiones, sino “por los recursos de la naturaleza” y “por el dominio de los pueblos”. Lo ha vuelto a recordar el papa Francisco camino, en esta ocasión, de Polonia, a las Jornadas Mundiales de la Juventud. 


Hay, en segundo lugar, otra consideración que, poniendo la mirada en la intolerabilidad del yihadismo, ha pedido a Manuel Valls, en la Asamblea Nacional, que se ilegalice el salafismo, sin matiz alguno. El primer ministro ha respondido que es mucho más sensato descalificar moralmente Daesh o Al Qaeda. Y ha urgido a los musulmanes de Francia a que lo desautoricen en sus mezquitas, en sus barrios y en el seno de sus familias. La suya, ha recordado, es una palabra insustituible en esta tarea.

domingo, 24 de julio de 2016

Una difícil comunión...

Nota: por la extensión del trabajo, lo publicaremos en 3 secciones.



Así aparecía la primera entrega, indicando unas sucesivas (dos) en la semanas siguientes. Pero he cometido un lapsus y, lo que ya estaba preparado para que automáticamente saliera en las fechas convenidas, no ha resultado así. Desde aquí podéis alcanzar las tres entregas:

Primera entrega.
Segunda entrega
Terncera entrega

Perdonad las molestias...
(Mikel)

lunes, 18 de julio de 2016

Riobamba: la pintura de Pérez Esquivel


Introducción

Dice José Agustín Cabré en Religión Digital, sin encomendarse ni a Dios ni al Diablo, que  
“El sucesor en la sede de Riobamba, el español Julio Parrilla, perteneciente al Movimiento Adsis, llegó a esa diócesis hablando un lenguaje esperanzador.
Dijo: "En nuestro continente americano, a las viejas pobrezas se unen pobrezas nuevas, nuevos desafíos, especialmente en lo que afecta a la equidad, al desarrollo integral, a la ecología, a la defensa de las culturas ancestrales... Afrontar todo eso se hace más posible con una Iglesia más descalza y disponible. Dios quiera que el espíritu de Francisco vaya calando en toda la Iglesia".
Acto seguido quitó la pintura que retrataba a la iglesia indoamericana, y Pérez Esquivel le ha enviado una carta preguntándole dónde dejó su obra de arte, para conocer siquiera la bodega donde ha quedado oculta”.
No vendría mal un poquito más de decencia periodística y al menos dar a conocer la carta privada de respuesta a una carta pública de Pérez Esquivel.
Que está bien respetar los grandes nombres, como el de Esquivel, peo sin menospreciar a los quizás ni siquiera conocidos. Yo personalmente conozco a Esquivel pero no a Parrilla. Pero no aguanto, sin hablar, la confrontación de los dos textos: el que pueden ver en Religión Digital y el que, por no aparecer ahí, yo adjunto.
Txelis


Carta del Obispo Parrilla al Premio Nobel de la Paz Pérez Esquivel:

Sr. D. Adolfo Pérez Esquivel:
Querido hermano:
Contesto tu carta pública, la primera que llega a mis manos, en la que me preguntas sobre el destino del mural donado por ti a la Iglesia de Riobamba. Comprendo tu extrañeza y te pido disculpas pues ciertamente te debo una explicación que esperaba hacerte llegar una vez terminadas las obras de acondicionamiento. Lo hago ahora con los mejores sentimientos de admiración y gratitud.
El cambio realizado obedece a dos razones. Una, más circunstancial; la otra, más de fondo, siempre contando con el parecer de los responsables de la Catedral y del Consejo Episcopal.
En primer lugar, hemos realizado en la Catedral obras de readecuación, dando cabida a algunos espacios litúrgicos nuevos, necesarios para la atención pastoral del Pueblo de Dios. Ello nos llevó a considerar la posibilidad del cambio del mural. Como bien conoces, en la Catedral permanecen los murales de Oswaldo Viteri, en el presbiterio, y de Pablo Sanaguano, en la capilla de Santa Bárbara.
En segundo lugar, la Diócesis se encuentra comprometida en la recuperación del centro de formación y pastoral de Santa Cruz. Dicho centro, en una situación de cuasi abandono, fue, como tú muy bien dices, desde la época de Monseñor Proaño, la Casa Madre o el corazón de la Iglesia de Riobamba. De ello, de su valor y significado, soy plenamente consciente y me siento orgulloso de heredar tal experiencia. En Santa Cruz seguimos celebrando asambleas, reuniones y cualquier iniciativa de formación, tanto de la pastoral indígena, cuanto mestiza. Desde hace casi un año hemos emprendido obras muy importantes de puesta al día que garantizan que Santa Cruz siga siendo nuestro espacio privilegiado de encuentro y de formación.

martes, 12 de julio de 2016

La situación en Venezuela



En el nº 95 del CORREO INTERNACIONAL DE LA FRATERNIDAD SECULAR CARLOS DE FOUCAULD, aparece el siguiente artículo que me parece de sumo interés, por la fuente.



Elena González

Tenemos una sensibilidad a flor de piel para sufrir la desinformación de nuestras comunes amistades de fuera. Eso me motiva para compartir algo de mi correspondencia reciente con amigos que han vivido en Venezuela o han pasado varios meses acá recientemente y, contrastando lo que conocen directamente con lo que leen, me preguntan.



CÓMO ANDAMOS POR VENEZUELA...

Ojala pudiera escribir buenas NOTICIAS POLÍTICAS… Si uno se empeña en hacer un ejercicio evangélico para buscar signos de BUENA NOTICIA en clave de la debilidad del "niño envuelto en pañales" que dice el relato de Lucas (y con imaginación femenina y práctica lo acompaña con pichi, caca y falta de agua)…, pues SÍ, los encuentra en los menos tomados en cuenta y más marginados, como alguna maestra de secundaria en Bojo que trabaja 30 horas semanales cubriendo 6 asignaturas y sin haber recibido un céntimo desde marzo pasado, cuando aceptó una suplencia para que no cerraran el liceo bolivariano… o de quienes pasan cada día por ventas ilegales y públicas de productos "bachaqueados" (comprados a la fuerza a precio regulado y vendidos en la calle sin control y a la vista de policías) y no los compran aunque sean pañales o papel higiénico… o quienes hacen cola por otros en ciudades distantes para encontrar medicinas y viajan 800 km. una noche entera para entregarlos a quien lo necesita… pero a otro nivel, lo que se ve es un caos.

Lo que SÍ es verdad es que las Vacas Gordas del petróleo no generaron, ni reservas ni productividad y la política de pago de la deuda social no ha sido acompañada por un impulso a la cultura del trabajo, ya bien vapuleada por el "… 'TA BARATO, DAME DOS" de la divisa estable por más de 60 años: “Sembrar el petróleo” ha sido una consigna vacía desde mi infancia hasta hoy…

POR AHORA, nada de cuanto falta de la canasta diaria es insustituible; pero una inflación especulativa demencial hace inaccesibles productos indispensables. Las medicinas y los repuestos industriales SÍ son problema. Y los insumos agrícolas también… ¡que ya es decir!

miércoles, 6 de julio de 2016

Agur, Iñaki



Hemos gozado contigo, Iñaki. Tú con nosotros.
Te decimos que nos has dejado. Nos aseguras, Iñaki, que no.
Estás en el lado de la vida desde el que puedes ayudarnos a experimentar que vives.

Todavía no sabemos cómo vamos a poder suplir tu ausencia. ¿Se dice suplir tu ausencia o suplir tu presencia?
Y es que no podremos. Sólo tú, sí, podrás hacerlo.
En cada uno de tus círculos están surgiendo muchos recuerdos de tu presencia imprescindible.

Con tu nuevo modo de acompañamiento, esos recuerdos no serán sólo referencias de pasado, sino y sobre todo, luces para continuar un camino, ya hecho en buena parte juntos.

Pero, navarrico, nos has dado estos tres últimos días tanta inesperada preocupación y trabajo, que no nos has dejado tiempo ni para llorar.
Te has ido con un semblante muy pacífico; le has echado tú, que no eras un buen jugador de mus, le has echado tú a Lesmes un órdago por la espalda. Y mira con qué cara nos has dejado a todos.

Con todo, y eso que tenías tú también tus buenos momentos de respe y mala leche,
·        son los que muestran nuestros rostros, unos surcos de lágrimas que han humedecido algunos campitos de alma que teníamos más que resecos;
·        nos has dejado con un par de arruguitas más en torno a los ojos, pero de las que enternecen nuestras miradas;
·        nos hemos encontrado de  pronto con unos surtidores entre el otro o la otra y cada uno de nosotros, de los que enriquecen la amistad o la recrean o la hacen nacer donde no parecía existir…

Iñaki, sabes que para nosotros el Agur no es una despedida, sino un saludo.
Como tantas otras veces, dirígelo hoy en un modo nuevo, el Agur Jaunak que vamos a escuchar, como melodía de nuestras almas.

Txelis

martes, 5 de julio de 2016

Una difícil comunión (y III)

Nota: Esta es la tercera y última entrega
(Dsculpen esta tremenda equivocación. Por propia ignorancia en esta materia, no salió el contenido en su fecha programada: 05/07/16. Pero ahí va...)






Pero la acción de esta nueva élite corre el peligro de transformar se en una iglesia no más colegial, sino más verticalista. Parafraseando a Montesquieu, se podría decir que la Iglesia católica era una monarquía (el papado) soportada por una nobleza (el episcopado y la vieja élite del laicado católico). Hoy gracias a los nuevos movimientos eclesiales, la Iglesia católica intenta liberarse de la nobleza y se apoya sobre una nueva élite que rechaza la obra de actualización realizada por los obispos conciliares y por el viejo laicado del siglo XX. El final de una iglesia centrada en el obispo y el clero no ha comportado el inicio de un modelo de iglesia más participativo y sinodal, sino que ha comportado la implantación de un injerto "comunitarista" dentro de las iglesias locales que conservan un enraizamiento territorial que tiene profundas implicaciones en el plano de la teología de la misión y de las relaciones iglesia-mundo.

Entre los perdedores por este fenómeno interno de la iglesia post-conciliar se encuentra el que podemos llamar laicado "suelto" o sin siglas, que importa sobre todo por la fidelidad a una iglesia local (traducido en el porcentaje de los que participan a la eucaristía dominical): el laico es más apreciado cuando esta encuadrado en una asociación o organización eclesial, lo que muchas veces comporta para los fieles "simples", es decir los que no pertenecen a ninguna asociación católica, una marginación de la real posibilidad de tomar parte activa en la vida de la iglesia local.

La ultima realidad que pierde es la cultura católica "liberal" (en sentido amplio) que ve en la victoria de los movimientos una reedición post-moderna de la cultura ultra-montanista de raíz decimonónica, en un enclaustramiento de la cultura católica en un nuevo "gueto católico"

En el lado político-asociativo, con el paso del "movimiento católico" a los "movimientos eclesiales" nos encontramos con el final de la experiencia formativa de una élite política y social católica que había salido de la fase del control de los notables y de la supremacía clerical para abrazar sistemas de selección y de sucesión de naturaleza asamblearia o de alguna manera participativa. Con los nuevos movimientos católicos esta fase no solo ha sido superada, sino negada y arrinconada en el archivo de la época conciliar: en los nuevos movimientos cató- licos hay líderes, no asambleas;  no elecciones. En un catolicismo todavía con estructura piramidal, entran en escena homines novi que son portadores de biografías nuevas, pero que en gran parte son extraños a los decenios de luchas del laicado católico organizado para hacerse reconocer con una dignidad propia de laicos.

A aquella cultura católica que en el curso del siglo XX había desarrollado un pensamiento sobre el Estado y sobre su legitimidad, algunos de estos movimientos católicos le proponen una visión del Estado como usurpador de la verdadera soberanía, es decir la de la iglesia sobre la sociedad. Esto se transforma, en el escenario de la economía del tercer sector y de la solidaridad, en un activismo, que efectivamente ha llevado al crecimiento, en los últimos decenios, de una cultura del servicio social dentro del catolicismo contemporáneo. Este activismo tiene una correspondencia teológica que en no raros casos produce efectos también sobre la formulación de la doctrina social y económica en el interior de la Iglesia católica. Este elemento influye en la visión de la iglesia sobre las cuestiones de la justicia social, y también acompaña una visión anti-liberal o pre-liberal del rol del estado en la gestión del bienestar social y de la economía.

lunes, 4 de julio de 2016

Homosexualidad y sodomía



            Desde hace unos meses, circula por Roma un comentario sobre la manera de relacionarse con la prensa que tiene Francisco. Admite diferentes lecturas, pero, en su origen, es fruto de una agradecida sorpresa por la libertad de que hace gala y de la que podemos disfrutar muchos otros: “eres más peligroso, se dice, que el papa en una rueda de prensa”.


La verdad es que el comentario no está carente de fundamento. Se ha podido comprobar nuevamente en las declaraciones que ha realizado el pasado 26 de junio, regresando de Armenia a Roma, y respondiendo a una pregunta sobre la posición de la Iglesia en lo referente a la homosexualidad: si “una persona tiene esa condición, tiene buena voluntad y busca a Dios, ¿quiénes somos nosotros para juzgar?” Y, completando lo ya manifestado en julio de 2013, ha finalizado este punto formulando una invitación: “debemos acompañar bien” a estas personas.

Mira tú, por dónde, ha reabierto el tema, precisamente, cuando parecía que su voluntad de mirar amablemente la homosexualidad había decaído en los dos últimos sínodos de obispos de 2014 y 2015 para sacar adelante, por lo menos, sus propuestas referidas a las parejas de hecho y a los divorciados vueltos a casar civilmente. No me extraña que haya quienes consideren particularmente “peligroso” a este papa que se sale sistemáticamente del guion establecido. Y que lo hace siempre para bien, al menos, de los marginados y más débiles.

Cuando se escuchan estas declaraciones de Francisco, es inevitable traer a la memoria otras -oídas y difundidas-, por estos y otros lugares del mundo, no tan amables sobre el mismo asunto. Pero, sobre todo, los comportamientos homófobos -y hasta homicidas- que hacen dudar no solo de la capacidad para convivir amablemente con lo diferente, sino, particularmente, de la cordura y sensatez humanas.

Quizá, por ello, no esté de más recordar que en la Iglesia católica coexisten, por lo menos, dos maneras de entender y de relacionarse con la homosexualidad. Y, por extensión, con las personas bisexuales y transexuales, dejando, al margen los comportamientos y planteamientos patológicos que, como en todo colectivo humano, también pululan entre sus filas.

viernes, 1 de julio de 2016

Voces de chavales


Escribo estas líneas mientras oigo de fondo voces de adolescentes que gritan juegan y ríen. Escribo desde unas convivencias de verano en nuestro Pirineo. En este largo encuentro con chavales, intentamos ayudarles a descubrir, a través de experiencias y testimonios, un modo de entender la vida en la que la generosidad y la solidaridad con el otro nos hagan descubrir lo mejor de nosotros mismos. Con Jesús de Nazaret como telón de fondo, los chavales van haciéndose preguntas y descubriendo que el amor es lo más hermoso que podemos vivir.


Mientras oigo el griterío, miro las noticias electrónicas y veo los resultados de las elecciones. Es curioso, ningún chaval ha preguntado quién había ganado. Preocupados, eso sí, por una selección de fútbol que ha acabado perdiendo, no han manifestado ningún interés por los resultados electorales, ni la más absoluta mención.

Esa distancia, ese desencuentro entre política y adolescentes es más que significativo. Y es que ellos, que no tienen ningún pudor en decirlo, están hartos; hartos de palabras, de descalificaciones, de insultos, de corruptelas, de promesas. El discurso de los políticos suena a tan vacío que ha conseguido ser absolutamente irrelevante para muchos chavales. Si uno de ellos saca el tema de la política, siempre hay otro que termina diciendo “Todos son iguales” y a otra cosa mariposa, a otro tema más interesante, el resultado de los partidos o los ligues de los cantantes.

Me preocupa una generación que está cansada de los políticos sin haber tenido tiempo de saborear la democracia.

Tengámoslo todos en cuenta. A los educadores nos tocará alentar la convivencia democrática en los jóvenes; a los políticos les tocará, dejarse de milongas, ponerse de acuerdo y comenzar a gestionar la convivencia en un país, en las que las siglas de los partidos parece que prevalecen a la concordia, en donde se rehúye el saludo al adversario y en donde parece que para triunfar hay que ser un sinvergüenza o un maleducado.

Pónganse de acuerdo, señores políticos, entonen el mea culpa por su testimonio patético de no querer pactar hasta el punto de llevarnos a unas segundas elecciones, y recuperen la credibilidad en un país en el que, con su actuación, han conseguido la desconfianza de los mayores y la más absoluta ignorancia de sus jóvenes.


JOSAN MONTULL